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Jue, 15 Ene, 2026

No tienes vacas, ellas te tienen a ti: La letra pequeña de criar animales

Vaquero atendiendo a las vacas

El fin de las vacaciones y el inicio del compromiso

Es la imagen bucólica por excelencia: tú, paseando por el prado, rodeado de ovejas que balan suavemente mientras el sol se pone. Precioso. Pero la realidad de tener animales de granja —ya sean dos docenas de gallinas para casa o un rebaño de vacas— se parece más a levantarse a las seis de la mañana un domingo de enero, con fiebre, porque el agua de los bebederos se ha congelado.

En Pueblo Vivo amamos a los animales, y por eso te decimos la verdad: ellos son los jefes. Si vienes de la ciudad, olvida el concepto "mascota". Aquí hablamos de compañeros de trabajo que comen todos los días.

La regla del "365": Aquí no hay festivos

La diferencia entre tener un huerto y tener animales es que el huerto, en invierno, descansa. El animal, no.

  • La atadura: Tener ganado significa que no puedes irte un fin de semana improvisado a la playa a menos que tengas a alguien de mucha confianza que se quede a cargo. Te anclan a la tierra de una forma literal.
  • La rutina sagrada: A los animales les da igual que sea Navidad o que tengas resaca. Necesitan comer, necesitan salir y necesitan que limpies sus camas. Esa disciplina puede ser agotadora, pero también es lo que da estructura y sentido a la vida en el campo.

establo

La parte dura: Vida, muerte y dignidad

La IA y los dibujos animados nos han hecho mucho daño humanizando a los animales. En el campo, la relación es más honesta, pero más cruda.

Si tienes gallinas, tendrás que lidiar con el zorro. Si tienes ovejas, tendrás partos que salen mal. Y si crías para autoconsumo, tendrás que afrontar el momento del sacrificio.

El aprendizaje: Esto no te hace insensible, al contrario. Te hace valorar la comida y la vida de una forma que un urbanita que compra bandejas de poliespán nunca entenderá. Cuidar a un animal hasta su último día, dándole la mejor vida posible, es un acto de respeto profundo.

¿Por qué lo hacemos entonces?

Si dan tanto trabajo, ¿por qué la gente sigue teniendo animales?

  1. Por la conexión: Hay algo ancestral en ver nacer a un animal, en sentir el calor de una vaca cuando la ordeñas o en el sonido del gallinero al amanecer. Te conecta con ciclos biológicos que te calman la ansiedad moderna.
  2. Por la independencia: Unos huevos de tus gallinas o la leche de tus cabras saben a libertad. Sabes lo que comen, sabes cómo viven. Eso es soberanía alimentaria real.
  3. Porque hacen paisaje: Sin animales pastando, el monte se cierra y los incendios se disparan. Tener animales es ser jardinero del ecosistema.

granjero dando leche a un ternero

Conclusión: Piénsalo dos veces, disfrútalo mil

Si vas a meter animales en tu vida, empieza poco a poco. Unas gallinas son la "puerta de entrada". No te lances a comprar un caballo o un rebaño sin haber pasado un invierno ayudando a un vecino que ya los tenga.

¿Y tú? ¿Estás pensando en tener animales en tu finca? ¿O ya tienes tu pequeña "familia" de cuatro patas? Cuéntanos qué inquilinos tienes en los comentarios.

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