
Pueblo Vivo nace de una necesidad personal: la de contar lo que veo cada día al salir a la calle y observar lo que ocurre por mi zona y por los sitios donde viajo. Nace de la frustración de ver cómo se malinterpreta la vida en los pueblos y de la admiración profunda que siento por ellos y por la gente que resiste en estos.
Aquí estoy yo solo (bueno, con mi portátil y mis ganas de que esto mejore), intentando poner palabras a lo que muchos sentimos: que el pueblo no es un museo, ni un parque temático, ni un geriátrico. Es un lugar vivo y hay que respetarlo profundamente.
Mi objetivo no es dar lecciones, sino abrir ventanas. Si algo de lo que lees aquí te resuena, entonces este esfuerzo ya ha merecido la pena.
Gracias por leer, por comentar y por estar ahí.
Si necesitas mi ayuda y está en mi mano, ya sabes donde encontrarme.
Un abrazo
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