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Soria

La Plaga Invisible: Por qué se mueren los corzos sorianos

Corzo macho entre sabinas

Quien ha caminado el monte soriano al amanecer conoce ese sonido. No es el ladrido de alerta, seco y potente, con el que el corzo (Capreolus capreolus) nos saluda. Es algo mucho más triste. Es una tos ronca, un carraspeo agónico que rompe la paz de los sabinares. El "duende del bosque" se está asfixiando, y el responsable es un enemigo invisible que no necesita escopeta para matar.

Durante años, hemos mirado la cantidad de nuestras poblaciones, olvidando a veces la calidad de su salud. Hoy, la realidad nos golpea en la cara: la oestrosis o "gusano de la nariz" no es una anécdota veterinaria, es una amenaza estructural que está redefiniendo la caza y la gestión rural en provincias como Soria. Si amamos lo que cazamos, y respetamos la tierra que pisamos, es hora de entender qué está pasando en las gargantas de nuestros animales.

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🎬 Análisis Visual de la Plaga


El Arquitecto de la Asfixia: Cephenemyia stimulator

Para combatir al enemigo, hay que mirarlo a los ojos, aunque en este caso, el enemigo sea difícil de ver. La Cephenemyia stimulator es un díptero, una mosca de aspecto robusto y velludo, similar a un abejorro, que tiene una estrategia reproductiva digna de una película de terror.

A diferencia de otros parásitos, esta mosca no pica. No necesita sangre. Su objetivo es sembrar vida a costa de la muerte del hospedador. En los meses de calor, la hembra vuela frente al hocico del corzo y, con una precisión milimétrica, rocía un líquido cargado de larvas vivas directamente en los orificios nasales del animal. El corzo, nervioso, sacude la cabeza, patea el suelo y trata de huir, pero la semilla del mal ya está plantada.

El ciclo del calvario

Una vez dentro, comienza el verdadero drama biológico:

  • La Invasión (Estadio L1): Las larvas microscópicas migran rápidamente hacia el interior, instalándose en las cavidades nasales y la faringe.
  • El Crecimiento (Estadio L2 y L3): Es aquí donde el animal empieza a sufrir. Las larvas se anclan en la base de la lengua y la faringe, creciendo hasta alcanzar tamaños de 2 a 3 centímetros. Se alimentan de los tejidos y fluidos del corzo.
  • El desenlace: Cuando las larvas están maduras, se sueltan para ser expulsadas por el corzo mediante estornudos, cayendo al suelo para pupar y convertirse en moscas, cerrando el ciclo.

El dato que duele: Un corzo infectado no solo tiene "gusanos". Tiene las vías respiratorias bloqueadas. Imagina intentar correr huyendo de un lobo o perseguir a una hembra en celo respirando a través de una pajita. Eso es lo que siente un corzo con una carga parasitaria alta.

nariz de corzo con mosca

Zona Cero: ¿Por qué Soria?

España entera sufre la presencia de este parásito, pero la provincia de Soria se ha convertido en el epicentro de una tormenta perfecta. Los datos actualizados a enero de 2026 son alarmantes. Mientras que la prevalencia media en España supera el 40%, en zonas críticas de Burgos y Soria estamos hablando de cifras que rozan el 75% de los ejemplares afectados.

¿Por qué aquí? La respuesta está en el éxito de la propia especie. Las altas densidades de corzo que hemos logrado con años de gestión, sumadas a las condiciones climáticas y la orografía, favorecen la transmisión rápida. Cuando hay muchos animales juntos, la mosca lo tiene fácil.

El impacto real en el campo soriano

No estamos hablando de teoría. El impacto es tangible y se mide en pérdidas:

  1. Mortalidad directa e indirecta: En casos de infestación masiva, el animal muere por asfixia o neumonía. Pero lo más común es la muerte indirecta: un animal que respira mal es un animal débil, lento y torpe. Es presa fácil para el lobo o víctima segura en las carreteras secundarias.
  2. El declive del trofeo: Para el gestor cinegético, esto es un golpe económico. Los machos dedican tal cantidad de energía a combatir la infección y a intentar respirar, que su desarrollo corporal se detiene. El resultado son cuernas de peor calidad, menor perlado y menor masa. El trofeo de oro que esperabas ver esta primavera puede haberse quedado en plata o bronce por culpa de la larva.
  3. Reducción de precintos: La mortalidad natural ha obligado a muchos cotos a reducir los cupos de caza. Si la naturaleza mata al 30% de tus corzos, tú no puedes cazar lo mismo que antes.

La Conexión Ganadera: El peligro cruzado

Aquí entra la sabiduría de nuestros abuelos: "Lo que es malo para la oveja, acaba siendo malo para el monte". Se ha detectado un fenómeno preocupante en los pastos sorianos: el contagio cruzado.

El gusano de la nariz de las ovejas (Oestrus ovis), pariente cercano del que afecta al corzo, también está parasitando a nuestros animales salvajes. En zonas donde el ganado y el corzo comparten territorio (algo habitual en nuestra provincia), la carga parasitaria se multiplica. No es solo un problema de caza; es un problema de gestión integral del territorio. Una cabaña ganadera desatendida sanitariamente es una bomba de relojería para la fauna silvestre.

Manual de Trinchera: ¿Qué podemos hacer?

No nos engañemos. No podemos ir por el monte con una jeringuilla detrás de cada corzo. La cura individual en animales libres es una utopía. Sin embargo, quedarse de brazos cruzados viendo cómo tosen no es una opción. La gestión moderna exige acción:

1. El rifle como herramienta sanitaria

Es duro decirlo, pero necesario. La caza selectiva es vital. Aquellos animales que veas visiblemente delgados, con el pelo hirsuto, que tosen frecuentemente o que se muestran apáticos y no huyen, deben ser retirados del medio. Mantener un animal enfermo en el coto no es misericordia, es permitir que la mosca siga reproduciéndose y contagiando a los sanos.

2. Gestión de densidades

El hacinamiento es el mejor amigo de la epidemia. Debemos mantener las poblaciones en niveles sostenibles. Querer tener "un corzo detrás de cada sabina" ha demostrado ser un error que se paga con enfermedad.

3. Tratamiento de los restos

Este punto es crítico y muchos cazadores lo ignoran. Si abates un corzo (sano o enfermo), jamás abandones la cabeza en el campo. Si el animal tenía larvas en fase final y dejas la cabeza en el suelo, esas larvas saldrán, se enterrarán y nacerán nuevas moscas la próxima primavera. Las cabezas y despojos deben ser gestionados correctamente o eliminados de forma que se interrumpa el ciclo biológico.

4. Colaboración con la ganadería

Si eres gestor de un coto, habla con los ganaderos de la zona. Asegúrate de que los rebaños de ovejas y cabras cumplen con sus desparasitaciones. Un ganado sano ayuda a mantener un monte sano.

La naturaleza tiene sus ciclos, y las plagas son parte de ellos. Pero en un entorno humanizado como el nuestro, nuestra responsabilidad es inclinar la balanza a favor de la vida. Cuidar al corzo no es solo disparar al grande; es preocuparse por el que tose.

🌲 Defendamos nuestro patrimonio natural

En el próximo boletín profundizaremos en cómo identificar correctamente (y legalmente) a un animal enfermo antes del disparo, con guías visuales de la Asociación del Corzo Español. La formación es la mejor munición.

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